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lunes, 24 de junio de 2013

"Madame se meurt, madame est morte reloaded". Creación literaria digital y la muerte de la literatura

Extracto de la conferencia 
"Madame se meurt, madame est morte reloaded". Creación literaria digital y la muerte de la literatura
21.06.2013 Laura Borrás

El pasado Viernes 21 asistimos a la conferencia de Laura Borrás sobre literatura e internet dentro del ciclo Poéticas de la Conectividad organizado por Juan Martín Prada en las instalaciones de Medialab Prado de Madrid.
Laura comenzó su exposición enlazando los antiguos códices medievales con las nuevas tecnologías que utilizan la imagen como parte del medio literario. La diferencia es la irrepetibilidad de los antiguos frente a la reproductibilidad de las nuevas obras que ya anunciara Benjamin.

Son nuevos tiempos para la literatura y para nuevos medios. Partió del ejemplo de la primera novela digital fundacional de Michael Joyce llamada 'Afternoon'


Defendió el carácter estable de la la palabra que como tal ha ido encontrando distintos acomodos a lo largo de la historia literaria  e hizo notar que en cada nuevo ajuste a distintos medios siempre a causado cierta revolución hacia lo tradicional o habitual del momento.
Como analogía se hace necesario entender la escritura como una tecnología y al libro como una máquina tal cual podemos entender la tablet actual.

Explicó asimismo que desde siempre se ha producido el debate sobre la oralidad y la escritura como instrumento para el recuerdo (Fedro de Platón) lo que sitúa a la palabra en el eje central que ha acompañado al hombre desde tiempos remotos a pesar de haber sufrido alteraciones sobre la manera de cómo ha sido presentada.

Resumió también distintos artículos sobre el presagio de la muerte de la literatura ante la llegada de las nuevas letras digitales.
Desde la obra de Gabriel Ferrater de 1979 'Sobre Literatura' se repite constantemente la misma cantilena sobre el destino irrevocable hacia la muerte de la literatura, pero lo cierto es que la tradición literaria siempre se ha mantenido en evolución constante. Se suele hablar sobre la crisis de futuro de la lectura a causa según se dice de la ausencia de renovación de la creación literaria. El problema puede ser la falta de creatividad y no tanto el medio.
Sin embargo nos mantenemos vinculados al pasado y podemos mantener la conservación de la tradición cuando mantenemos los puntos en común con aspectos de la actualidad que pueden ser recuperados y reactualizados al presente. No obstante la hibridación de la novela, su naturaleza absorbente, puede también ocasionar su decadencia.
La novela desde sus comienzos ha estado evolucionando y si bien es cierto que otras veces se pronosticó su muerte, sin embargo continuó adelante como género mutante que realmente es.
Existen ciertos artículos donde se responsabilizó a los medios como las tablets de las decisiones del usuario que en los momentos de lectura abandonaba su lectura distraído para navegar por internet, lo cual le sacaba de su momento lector al tener facebook o twitter a un golpe de dedo. Sin embargo la verdadera responsabilidad al respecto no es de los medios sino del propio lector o usuario del medio.
Lo cierto es que junto con la llegada de Internet se ha producido también un exceso de intoxicación informativa: Internet ahora se usa, no se lee.
Laura explicó que se reproduce el modelo social inmigrante-residente sobre el discurso del inmigrante digital-residente digital en el marco de los libros y ebooks donde lo ajeno es apartado de manera análoga.

Ante el constante discurso repetido que expresa la amenaza de lo digital hacia la literatura impresa es donde precisamente se muestra el buen estado de la literatura que ahora reclama de nuevos modelos de explotación y nuevos circuitos.

Ante una tradición que se siente amenazada presagiando lo peligroso de la literatura digital no solo se habla de la democratización de lo literario en su aspecto positivo  sino incluso de la peligrosa hiperdemocratización (Rancière). La visión positiva presenta la teoría de la remediación que tolera lo novedoso evitando la crítica negativa al respecto que termina por mortificar a la literatura.

Varios ejemplos de esta democratización y de las nuevas querencias de los textos digitales fueron:

El libro interactivo 'Cadevercita roja' de Emi Ordás


Sin olvidar al precursor de la literatura digital que dejó su impronta en los caligramas de Apollinaire.




Jed's Other Poem (Beautiful Ground) que fue el primer poema digital


Otra muestra de poesía digital es la muy recomendable web

http://www.concretoons.net84.net/ctoonspd.html 

y las distintas fórmulas poético visuales que no solamente exponen contenido sino que respetando el origen del net art apuestan por la interactividad del lector que interviene en la creación de su propia experiencia.

Infinit de Màrius Sampere es una muestra de poema digital de libertad expresiva y de recepción



Alison Clifford en The sweet Old


Shadows never sleep de Aya Karpinska


También la instalación Still Standing de Bruno Nadeau




Maria Mencia, Birds Singing other Birds Songs


Terminó su conferencia explicando  que mientras se siga creando obra digital esta nueva creación mantendrá viva la tradición dentro de estos nuevos medios.

jueves, 20 de junio de 2013

Literatura e Internet (grupo Medialab Prado)

El texto web es entendido morfológicamente como una entidad general de la que es posible escindir sus elementos únicamente en justificación a su análisis y donde imagen, texto, código, sonido e interacción conforman un nuevo texto visual o escritura hipertextual de expresión polisemiótica (Tatiana Sorókina) no jerárquica dando forma a la expresión al igual que sucedía con la literatura tradicional. Si bien quizás no interese mantener por más tiempo una analogía entre escritura tradicional e hipertextual sí que es preciso distinguir entre la concepción de hipertexto como globalidad informacional e hipertexto como presentación de la información capturada a través del ordenador. Explica la autora la posibilidad de integración de tipos de información distintos en el aspecto global de la noción de hipertexto la cual mantiene cierta analogía entre mente e hipertexto, ambos como caos organizados y donde no se dan ni centros ni periferias en sus marcos de nodos relacionales, de ahí su ausencia jerárquica. El hipertexto así es entendido como un sistema organizacional en relación a un todo donde es integrable, aspecto que apunta a la teoría del discurso y de un contexto histórico existencial (Foucault) que permite traspasar el mero texto-objeto y reinterpretarlo bajo el prisma de la totalidad en la que ha sido generado.


Esto no sucede en la noción de hipertexto como campo de información de la pantalla que en su presentación requiere de prioridades, enlaces informacionales y de estatutos formales que además lo limitan en su diseño formal, es decir, si tradicionalmente el diseño y maquetación suponían el aliciente de atracción al lector, en esta otra clase de texto visual lo que se presenta como tal determinará su legitimidad. Por cierto bajo este marco además aún seguimos presentando los mismos patrones tradicionales cuando ya se precisa de una nueva escritura capaz de manejar y ofrecer de manera integral todos los tipos de información y sus respectivas semióticas. Se requiere no solamente una nueva noción de escritura (que denominará escritura hipertextual o electrónica) sino una nueva interpretación para el nuevo medio cibernético.

Por su configuración como explica Tatiana Sorókina [La semiótica, la escritura virtual y las permutas educacionales], ya en su estructura formal la página del libro mantiene su propio estatuto constituido por la imprenta mientras que la página electrónica lo hace respecto a los limites de la propia pantalla donde se expone. Esta propiedad estilística ya presupone una percepción distinta entre ambos y por tanto la necesidad de nuevos modelos de análisis distintos a los tradicionales y que respeten la multielementariedad del hipertexto analizable desde su presentación como texto visual [1].

La palabra en la comunicación tradicional de la literatura no presentaba su aspecto fonológico, no obstante en estas nuevas tecnologías se da la posibilidad de realizar la expresión tal cual, mayormente en su perfil multimedia (web o incluso libro+cd o audiolibro), donde pueden ser presentadas con la carga de emotividad que se pretenda en su intención, lo cual puede puede llevar a dos cuestiones: la claridad de su exposición y la oscuridad de su desciframiento.


Creo que si los textos del pasado, letras sobre papel, querían expresar más de la palabra, su contexto, lo no visto, entonces el lector era invitado a su reinterpretación; ahora en el texto-multimedia se presenta todo-tal-cual y lo metafórico pasa por el propio imaginario que representan tácitamente, inintencionalmente estas imágenes o textos visuales. Quizás de todos modos desde una perspectiva ontológica toda imagen intencional implique a su vez la posibilidad de poder ser presentada/interpretada como inintencional. Antes el juego era de tipo intencional, pretendía significar y se trataba de desvelar un texto que mantenía (o en el que el lector avezado pretendía ver) cierta oscuridad mientras que el texto visual o hipertexto (que lejos de representar, se presenta) se ofrece en una claridad y transparencia aparentemente tranquilizadora que no pretende ser más que sí mismo cuando sin embargo se encuentra repleto de significados velados y además, desde la perspectiva de cultura visual, con poder suficiente para mover resortes internos del sujeto y por tanto con repercusión social. La 'palabra' del texto-visual se presenta desnuda, en soledad pero llena de implicaciones aunque en un primer nivel se presente informacionalmente inocente y accesible.

No hay que olvidar que el proceso de traducción y transformación siempre está presente en el hipertexto que conlleva el traslado a través del código máquina, rescatado incluso desde otros lenguajes de segundo nivel. No es poco habitual encontrar páginas que no se presentan del mismo modo en unas máquinas que en otras dependiendo de aplicaciones, sistemas operativos o las propias características externas que configura el propio usuario. De esta manera la interpretación pasa necesariamente por la limitación del software, que como explicaba en el texto sobre Arte acaba por configurar su propio estamento privado o al menos ajeno al control del usuario.

Es interesante notar que el lector de este nuevo medio precisa del conocimiento previo, la gramaticalidad y la sintáctica de la página web que obliga a rastrear sus elementos y requiere una proactividad contra la pasividad de la literatura tradicional.



[1] (Siguiendo el recomendable resumen de Keith Moxey [Los estudios visuales y el giro icónico]
http://www.estudiosvisuales.net/revista/pdf/num6/moxey_EV6.pdf
se puede ampliar la investigación: desde la perspectiva del medio o cualidad W.J.T. Mitchell expone el giro de la imagen que cobra vida en sí independiente al mero análisis linguístico de éstas; G. Boehm sobre el giro icónico donde la imagen adquiere 'sentido' y gramática dentro de las metáforas visuales en que se produce; Elkins y el uso de la imagen por la ciencia; Belting sobre la presencia icónica que mantiene la ausencia de un cuerpo y que denomina ausencia visible; Bredekamp y su análisis de la forma donde el objeto se constituye como forma de pensamiento visual. Mientras que por la perspectiva icónica que expone Nicholas Mirzoeff se centra en el análisis del mensaje, el contenido o propósito y sus funciones sociales; incluso la interpretación crítica donde el papel de la subjetividad nunca fijada del espectador-crítico es relevante para la historización de la cultura visual [Irit Rogoff]).

viernes, 7 de junio de 2013

II Sobre la Conferencia " Estética política de las imágenes inintencionales " de J.L Molinuevo

La conferencia de Molinuevo sobre las consecuencias del posfacismo posmoderno sobre el sujeto nos advierte sobre la explotación de estos imaginarios para recoger poder gracias a la necesidad esencial del hombre de estetizar su entorno y de mantener conexión con él, es decir gracias a su necesidad de estetizar su propia vida. Esta necesidad es explotada tanto desde la política como desde la publicidad de manera sutil recurriendo a la apelación sentimental del sujeto, bajo el estímulo de una recreación ambiental de camaradería donde a cualquiera se le invita a ser partícipe de un grupo, una vertiente, un parecer, una protesta. Donde la unión se produce por el padecimiento y donde los componentes comparten su victimismo.
Este aspecto es un suceso claro en las redes sociales donde de manera funcional actúan estos mismos imaginarios que buscan adhesión y que además permiten al individuo creer que la decisión es tomada libremente y por sí mismo. Pienso que el individuo cuando decide libremente no debe basar su determinación por factores ya predeterminados sino fomentar en sí mismo una libertad creativa. Se trata de ser capaz de ver por ejemplo la injusticia o la desigualdad, de señalarlas e incluso de decantarse y no tanto de entregar el librepensamiento a una causa que quizás haya creado o se haya creado desde un imaginario estético que se oferta como sutilmente normativo, resultando cómodo, llevadero y éticamente fácil pero que al mismo tiempo limita la libertad creativa creando individuos redundantes.
Esto significa que lo decisivo no es decidir de entre un cúmulo de opciones sino el crear decisiones. Si otorgamos realidad a estos imaginarios influyentes del posfacismo este matiz marca su presencia tanto en lo real como en lo virtual. El individuo de lo real, ceñido a la necesidad de su presencia real, de su estado estético y ético, se ve limitado a decidir y justificar su elección de entre lo que se le ofrece y cuando cree decidir libremente se da cuenta de que su decisión queda determinada por elementos sutiles no percibidos directamente. El individuo de lo virtual, capaz de traspasar fronteras de lo estético y lo ético a causa de su falta de presencia, gracias a no tener que justificarse por el uso de su pseudovida virtual de la que puede escapar en cualquier momento, se ve también limitado por la “materia” del entorno del hardware, incluso del software, de la seguridad, de las aplicaciones limitadas. Sin duda desde lo artístico, en lo virtual es donde claramente se aprecia la ‘tensión’ del ritmo obligatorio que Dewey explicaba sobre lo característico en el cumplimiento de la obra.

La pregunta es ¿la vida virtual-real del individuo es una sola generalizada donde las diferencias ya no cuentan (fascismo moderno)? Y si existen dos vidas diferenciadas del individuo ¿cuál pesa más? ¿en cuál el sujeto se identifica más, o podríamos decir, es más sí mismo?

El buen criterio, la capacidad selectiva de autoeducarse, aspecto nada nuevo de la tradición estética y que dejó entrever Molinuevo, queda reflejada no solamente en la obra de arte que puede ser la propia vida del individuo (Beuys, Kaprow, Knowles) e incluso en su producción plástica sino en el propio personaje virtual; precisamente en ese personaje virtual donde al igual que el ser humano real es siempre posibilidad de ser. Hablamos si preferís verlo así del aspecto 'político' o social de la red que según yo la veo global o parceladamente no es exposición, ni es presentación sino 'proposición'. Propuesta de ser según su presencia, su manera de presentarse, su particular estética, según el individuo real que se acerca y la completa de sentido y se integra dejando constancia de su presencia que invita a una nueva proposición. Creo que el acercamiento a la red ya se constituye como una experiencia estética y como tal es recogida por los artistas que reformulan los sentidos de los materiales de la red, sean datos, fotos (el originario Rol. V. Bergman), videos, blogs, remezclas e incluso rescatando la estética de los videojuegos (enlazando todo a las iniciales propuestas de Philip Corner, por ejemplo), extraen contenidos para devolverlos enriquecidos de relaciones en formas que potencian expresiones y sinergias que siempre dejan poso incluso inconsciente en el espectador. Muestra patente de la influencia es el traslado de la apariencia de los personajes a la vida real en el juego que se da en las ferias Expomanga, por ejemplo, donde los participantes se mantienen en completa interacción en los foros, webs de manga, posibilidad de lectura de los propios comics y series online hasta la preparación y educación japonesa que les lleva a muchos a ejercitarse en el dibujo Manga y hasta a aprender el idioma cautivados desde las páginas de sus héroes. De este modo el feedback queda completado.
Quiero traer a memoria el aspecto intere sante de Fluxus sobre su principio de abolición del yo y el ego omnipotente del artista para enlazarlo con las producciones arbitrarias de algunas propuestas de interactividad web.
La siguiente cuestión trata de la pérdida de este mismo ego por parte del espectador conectado y despersonalizado. Sometido a las nuevas gramáticas donde nunca queda patente con claridad si el interlocutor es real o solamente el humano es el creador de quien está al otro lado de la red.

Indagar sobre la cuestión de porqué el material de la web se convierte en producción artística al ser re-presentado ofrece el mismo tipo de respuestas que puedan darse sobre el uso de cualquier material en obras artísticas, por lo que creo que la conectividad puede ser el factor determinante y distintivo respecto a otras producciones. La web permite gran difusión con pocos medios por lo que las limitaciones técnicas y costes de material pueden ser fácilmente reemplazadas para que el artista pueda centrarse en el aspecto productivo sin demasiadas distracciones externas.

martes, 4 de junio de 2013

Sobre la Conferencia " Estética política de las imágenes inintencionales " de J.L Molinuevo

Algunos rasgos que destacaron de la conferencia hablan desde la perspectiva de las sociedades y de la repercusión de los imaginarios en las culturas políticas de la imagen, aspectos más bien de la recepción estética sobre la sociedad como la comprensión gracias a la producción-reproducción que enlaza directamente con el criterio y su posibilidad de educación del gusto (gusto como rasgo de corporalidad plena, se degusta con todo el cuerpo); así también la perspectiva sobre la legitimidad de la imagen debido a su operatividad, a su uso que conforma el imaginario del cual precisamente esperamos una responsabilidad de sí mismo en la culturas políticas ya que las imágenes siempre causan afección y obligan a respuesta impidiendo un espectador pasivo el cual incluso puede no ser consciente de ello.

Sería interesante enlazar esta cuestiones con el tema general del Taller.
Molinuevo tocó un aspecto muy interesante cuando explicaba la cuestión sobre que una imagen solo se puede ser respondida con otra imagen, incluso existe algún proyecto al respecto de reciente creación que es posible ver en http://www.imalogo.es/. Esta posibilidad de paralelismo signo-palabra, signo-imagen obliga igualmente en su intercambio a mantener una gramaticalidad y por tanto creo que nos lleva a una especie de callejón sin salida ya anunciado por Wittgenstein del Tractatus sobre el  intercambio no solamente de categorías estéticas sino incluso gramaticales (y por tanto la necesidad de interpretación sobre aquellas o de cuestionamiento semántico de estas últimas). Mientras exista intercambio, acción/reacción nos encontraremos con los mismos problemas de ámbito semántico o hermenéutico o por otro lado quedamos abocados al solipsismo interpretativo de la imagen (lo más una exposición de imágenes autoreferenciadas sin vínculos entre ellas). Un análisis desde el exterior también somete a este dialogo a una ‘metainterpretación’ (externa a los participantes que ya interpretan) sobre lo que está aconteciendo. 

Creo que la pregunta que más nos debe inquietar es la que va referida no tanto al cómo sino al porqué, salvo que deseemos que lo estético invierta en su propia referencia y abandone toda esfera que remita a otros ámbitos. En la conferencia se tocó este tema acerca de esta cuestión sobre por qué se elige una imagen y no otra como pregunta correcta en el uso de imaginarios. Ciertamente adentrarse en ese terreno constituye una hazaña cuyo horizonte quizás se dibuje desde las psicologías o ciencias de la mente.

Mi pregunta a Molinuevo iba un poco en esta dirección. Dado que la imagen prevalece sobre la palabra y nos somete a un influjo inevitable ¿estaremos vinculándonos a cierto tipo de estéticas, ampliando esto, a ciertos tipos de vida, simplemente por el influjo estético en sí? ¿qué clase de poder nos lleva a decidirnos por parecer más que por ser? ¿por fundir ambos hasta no distinguirlos?¿por llevarnos a la confusión de lo estético y lo ético? Esto tiene que ver con los movimientos sociales, con los grupos urbanos. Mantienen unas estéticas concretas pero en el origen ¿uno genera esta estética o se adhiere a una estética inicial ya constituida?. Creo que en ambos casos se pasa por la apropiación (sea de iconologías, de moda, de músicas, de pareceres incluso, etc) y por tanto pienso que el tema de la adhesión del sujeto a un tipo de estética repercute en ámbitos no exclusivamente estéticos y es un aspecto fundamental sobre el que la propia estética debe investigar en pos de un sujeto que por descifrarse libre debe pasar antes por hacerse consciente de esta cuestión. Lo estético además creo que opera de manera sutil también en casos no tan contundentes sino en lo cotidiano e individual.

Creo que la apropiación de los posfascismos de la iconología de anteriores fascismos no es una práctica o metodología estrictamente nueva. Cuando la imagen no era la herramienta lo fue el discurso, a veces tan efectivo estéticamente como la imagen. Ahora quizás se presente más sutil mediante la imagen, sin embargo donde aparentemente se presenta esta cuestión hacia un destino irrevocable, esta sutileza no garantiza su recepción de la manera quizás esperada por su emisor precisamente por presentarse de manera velada y expuesta a interpretaciones diversas. Podríamos decir al respecto que la imagen mantiene cierta autonomía en sí y reclame cierta expresividad al sujeto para poder constituirse conforme a un sentido. Por cierto, si indagamos en cuestiones semánticas tendremos que remitirnos a los aspectos contextuales y sus ‘juegos’ de uso, a su función metafórica para pragmáticamente reinventar un sentido de la imagen y no tanto su significación.

Molinuevo hace referencia a la reinterpretación de la imagen bajo el prisma de sus aspectos ocultos influyentes sobre las masas, lo cual no deja de tener su importancia pero que inevitablemente nos deja sumidos en una especie de mitología a la que remitirnos que nos despoja de cualquier control sobre su influencia, al menos para el que no se encuentre en guardia, según explicó en la conferencia. Explicó que es este ámbito velado el impulsor de muchas de las orientaciones de los individuos que conforman las sociedades, ámbito dirigido desde la publicidad o la política.

Pero esta misma mitología incontrolable es la que se genera, creo, en la virtualidad. Es cierto que tras la máquina está el individuo. La mente mantiene el control inicial de lo elemental virtual. Sin embargo existen cuestiones incontrolables que se suceden tras las intervenciones virtuales y donde el individuo-creador deja de ser el ‘controlador’ de sus intervenciones para convertirse en un espectador de esta nueva realidad configurada que se sostiene independiente y constituyente de una nueva totalidad. De algún modo la creación virtual también renuncia a su independencia y se sostiene viva en la conectividad, frente a una red de conexiones que le dan un nuevo sentido, una nueva realidad. Es necesario comprender su naturaleza viviente, su forma artificial como tal, permitir su pseudoexistencia como un objeto más de la creación humana, artefacto ético, político y estético, con su propio biograma y su propia materia física.
Un profesor me preguntó una vez si la estética se subsumía en lo ético o era lo ético lo que subsumía en lo estético. A día de hoy creo que lo estético crea vida y si bien lo ético puede generar decisiones y puede ser lo impulsor, también este impulso puede quedar determinado o puede originarse por lo estético. Ejemplo de esto creo que son las redes sociales. 



Quizás como muestra honesta de todo abandono estrictamente semántico o de interpretaciones cerradas de la tarea estética sea la de la exhibición que surge de la plasmación de estos sucesos estéticos en un nuevo mundo (web) donde no rige exactamente la normatividad del mundo real y donde todo queda desvinculado, ya por fin conscientemente, de todo aspecto humano: el mundo de las máquinas…

Cualquier intervención humana sobre este universo y su capacidad interrelacional dejará constancia adulterada de la normatividad de nuestro mundo habitual, de su modo de entender las relaciones, de sus ajustes y correcciones restando expresividad y finalmente libertad al universo web que se presenta como mundo en totalidad  y como presentación de sí como tal, obra que se construye a sí misma, llamémosle si se desea una gran performance, una Gran Producción vital donde se da la posibilidad de recrear ese universo del ojalá de que siempre hablamos.



sábado, 29 de diciembre de 2012

Mi pequeño espacio dialógico



...o el lugar de la visibilidad. Desde hace tiempo me impliqué en esto de las redes sociales probando varios sistemas, no todos, donde poder probar la sociabilidad en red más allá de los primeros pasos a través de chats o irc allá por los noventa y tantos dejando atrás módem y máquinas inexplicablemente eficientes, lo cual me sugiere la capacidad de adaptación del ser humano dentro del medio en el que actúa. Supongo que finalmente uno termina decantándose por un espacio y abandonando otros, en mi caso, por escuetos, por entorno, por edad o interés. Lo que es genérico es el tipo de espacio que uno puede crear. No se trata de nada ‘media’ o formal sino del espacio espiritual que uno construye sea mediante imágenes, palabras, música o todos juntos. Hablamos de un espacio o lugar existencial.  Desde la supuesta libertad, estas redes parecen presentar lugares donde la comunicación de libre expresión es el aspecto que todo usuario parece esperar. Uno se deja 'ver' o se presta a la visibilidad aparente de lo que desea que se vea, que aunque lo exprese matizado no deja de ser similar a lo mismo que sucede en la presencia habitual ordinaria. Uno se acerca a 'su espacio', que realmente es su ser o lo que se permite ser, y define parcelas de su expresión, modos de ser, intuición, moral, mitología, etc. Podría decirse un ser humano casi completo, obviando la parte biológica. Nos estamos creando como seres-mente, criaturas supercerebrales que abandonan continuamente habilidades cada vez más en desuso. Como decía el ser que se construye en estos espacios adquiere su carácter esencial precisamente ante lo ajeno. Uno se funde en la red con el resto de usuarios que se configuran como un ente abstracto para el que se piensa, se construye y se escribe. Entidad que ya posee vida propia, que mantiene actividad por sí misma y por tanto configura un mundo en sí. Uno sabe mayormente qué esperar de otro ser humano, lo novedoso es enfrentarse/avenirse a este tipo de entidades. Nos acostumbramos a generar un espacio neutro, uno más entre otros, ni más ni menos importante; a pensar para nosotros pero referir para esta entidad abstracta de la que desconocemos su reacción y su comprensión. No se emite de sujeto a sujeto. Si el lenguaje ya espera un sentido que descubrir, la comunicación web mantiene aún otro grado más alejado respecto al emisor o sujeto real, al pasar previamente por el filtro configurador del ente-web hasta conseguir llegar al receptor.
Aunque renuncio a una visión paralela de esta representación del ser respecto a la representación del ser ordinario, lo cierto es que lo social cotidiano permite la presentación, el exponerse al otro y aunque queramos ofertarlo mediante analogías de sociedad y relaciones interpersonales,  creo que ésta es la diferencia primordial en el espacio-web donde uno no se presenta ni se expone, simplemente se ‘propone’ para que el ente abstracto lo fusione con el resto en una especie de unidad telemática. El pensamiento-sujeto se relaciona con otros pensamientos-sujetos. Se comparten intuiciones, se aprenden los nuevos juegos, las nuevas gramáticas. Los individuos quizás lleguen después. Esta es la grandeza pero también la decadencia.
Así cuando el espacio es público, lo es desde donde el que escribe lo hace con y desde la mente de lo Otro, del que recibirá lo escrito. Se espera influir y también ser influido. Otro rasgo a tener en cuenta es que está permitido en cierto modo flexionar el tiempo, romper parte de la lógica, paralizar el discurrir. Se detiene el tiempo biográfico de la actividad propia del ser edificado. Mi espacio dialógico, por su carácter comunicativo, mantiene su propio estatuto sobre el tiempo.

El ser se construye, el espacio crece y también crece la persona-web ajena incluso al ser del que escribe. Uno nunca da ni expresa su totalidad. El espacio se configura como un ente con vida propia, que ejerce su actividad desde su pasividad. No es ‘todo’ pero se propone como tal y se recibe como tal. También debemos comprender la limitación que nos viene impuesta. No se dispone de libertad tal como la deseamos sino como supuestamente elegimos que debe ser bajo la sombra de un respeto a unos patrones que no son necesariamente los del grupo. El sistema elige la normatividad sobre la que construir ese ser-web mientras éste se mantiene sedado y bajo la presión de no poder ser más expansivo que lo que le es permitido por el sistema (posibilidades de presentación del espacio, software, hardware, banda ancha, etc). Éste no es finalmente lo que desea sino, hasta lo que por el momento, se le permite llegar a ser mientras la tecnología no permita nuevas posibilidades de ser.
Expuesto este caso uno elige en su limitación su mostrarse o hacerse visible, como decía, su proponerse. El sujeto real  puede no contemplar esta visión web-existencial, incluso restar importancia vital a este mundo-web. Qué se desea expresar, cómo se desea crecer, qué pseudovida practicar. La visibilidad política; religiosa; artística; ética. También la imaginación y los lugares utópicos o mitológicos del ser. Expresión de una libertad artificial pero también de una ‘vida’. Aunque visibilidad al fin y al cabo. Una biografía parecer ser una bio-web, un discurrir artificial y paralizado donde de un vistazo se contempla una vida o un mundo ya unificado con el mundo de la entidad configuradora, como una perspectiva o parcialidad de esa totalidad-web a la que el ser-web queda sometido.  Una parcialidad observada y analizada por el resto de pensamientos-sujeto también con sus propios espacios. Por eso el criterio de tu propuesta vital debe ser vitalmente importante, selectivo y ético, donde sólo quepa lo que en las posibilidades de ser, y bajo las limitaciones descritas, se desee ser visible. El ser-web puede ser construido desde parámetros artísticos, lo cual supone crear una vida de arte, en el arte, como arte. Un ser con predominio de calidad; ética y estética se funden; lo utópico y lo cotidiano son complementarios. Según avanzamos se está construyendo esta especie de antropología-web desde donde se autoanaliza internamente, entorno observador y reflexivo de sí mismo, también cuestionado y cuestionable desde la ‘tradicional’ mirada del Hombre que continúa su labor filosófica de tensión-comprensión, de intentar leer el ‘mapa’ como las palabras de este texto mismo.