domingo, 10 de febrero de 2013

Llega el documental "Marina Abramovic: la artista está presente"

Desde el día 8 podemos ver el documental "Marina Abramovic: la artista está presente" en las salas Verdi de Madrid (Calle Bravo Murillo, 28)





Os dejo el trailer de esta artista que hace de su vida arte



jueves, 7 de febrero de 2013

Inaugura la Feria de Arte Contemporáneo Flecha 2013

¿Qué es FLECHA?

La palabra FLECHA la forman las siglas de “Feria de Liberación de Espacios Comerciales Hacia el Arte”

Lugar: Centro Comercial Arturo Soria Plaza (CCASP) en Madrid.

Flecha es una buena muestra de que el Arte irrumpe en lugares insospechados y que como tal es síntoma de las nuevas respuestas que los artistas y la nueva época requieren. Si las instituciones presentan un Arte momificado, encasillado en espacios exclusivamente pensados para ello, estas propuestas mantienen al Arte en un lugar cotidiano, cercano y de esta manera formando parte de la vida y por tanto vivo, valorable, presencial. En momentos de crisis las soluciones locales llegan de manos de los propios artistas.

Nos vemos en Flecha

miércoles, 6 de febrero de 2013

La Jetée (El embarcadero) de Chris Marker

El momento más traumático de la existencia es la muerte y más aún tener la certeza de la llegada del inevitable momento de dejar de ser. El momento de la muerte resulta ser obsesivo y se mantiene como una sombra existencial, sorpresiva, difícilmente preparable y donde razonablemente es comprensible aferrarse al aspecto vital que uno reviviría eternamente. Quizás se den dos niveles existenciales; el individuo es víctima de una sugestión, es manipulado y sobre él mismo experimentado; en otro el individuo acalla esta consciencia para dedicarse a la vida, a poder vivir. Los desenlaces vitales suelen ser sorprendentes como sucede en este film de 28 minutos de Chris Marker cuyo escenario es el París subterráneo tras la III Guerra Mundial y sus consecuencias radioactivas. La experimentación con sujetos sobre el viaje mental en el tiempo es el único recurso que le queda al hombre. A un hombre al que es necesario engatusar para convertirle finalmente en una mera herramienta técnica que aporte las respuestas necesarias para la supervivencia. Una vez más el fin justifica los medios. La necesidad básica de encuentro, de tácita complicidad, de la búsqueda de un estado conciliador es puesto al servicio de lo pragmático, lo útil, lo no-emocional. La terminal o muelle del aeropuerto no es más que un punto de referencia al que acudir. El lugar donde todo empieza pero donde todo también termina. El sitio donde comienzan a ocurrir las cosas, donde las cosas cotidianas y conocidas, donde el recuerdo de la infancia termina por ser el rasgo terriblemente realista ante una muerte impasible. No hay principio ni final, no existe cronología para el Hombre sólo momentos-estado, solamente supervivencia, presencia actual y que se actualiza constantemente.
Si el enlace no funciona pulsa aquí







Dirección Chris Marker
Producción Anatole Dauman
Guíon Chris Marker
Música Trevor Duncan
Protagonistas Hélène Chatelain, Davos Hanich, Jacques Ledoux
Género Film fotonovela
País Francia
Año 1962
Idiomas Francés, Alemán
Duración 28 minutos.

viernes, 1 de febrero de 2013

Automodelado, el individuo construyendo

Así entonces, construir la vida conforme a un cierto tipo de realidad, paradójicamente ya deja asomar la posibilidad de crear una verdad que es la de dicha aceptación vital de la vivencia. Como decían Hegel y Bretch, la verdad es concreta. Se rescata de lo cotidiano, el hombre debe mantener una actitud crítica (léase mejor analítica para que no haya confusión) a cada paso de su autoeducación. Ser selectivo con su entorno y elegir lo que le modela o al menos con lo que le gustaría rodearse. Se debe terminar con los tópicos y el poso social y lingüístico. Todo debe ser cuestionado y cuestionable, incluso mis palabras. La insuficiencia de la razón ha mantenido estanco demasiado tiempo el reino del deber-ser del Hombre. Ha causado frustración. Si existe un individuo estético debe emerger de una nueva situación vital personal y trasladable socialmente. Si existe un 'verus real' y si es que se debe alcanzar que emerja de la razón poética, de los lugares recónditos de la imaginación... desde el desinterés, simplemente estando, pero ¿por dónde empezar? ¿qué tópico podemos romper?





An die Musik
Du holde Kunst, in wieviel grauen Stunden,
Wo mich des Lebens wilder Kreis umstrickt,
Hast du mein Herz zu warmer Lieb entzunden,
Hast mich in eine beßre Welt entrückt!

Oft hat ein Seufzer, deiner Harf' entflossen,
Ein süßer, heiliger Akkord von dir
Den Himmel beßrer Zeiten mir erschlossen,
Du holde Kunst, ich danke dir dafür!

A la música
¡Oh, arte benévolo, en cuántas horas sombrías,
cuando me atenaza el círculo feroz de la vida,
has inflamado mi corazón con un cálido amor,
me has conducido hacia un mundo mejor!

Con frecuencia se ha escapado un suspiro de tu arpa,
un dulce y sagrado acorde tuyo
me ha abierto el cielo de tiempos mejores.
¡Oh, arte benévolo, te doy las gracias por ello!

miércoles, 30 de enero de 2013

Cómo explicar imágenes a una liebre muerta

"Bueno, quizás sea tanto lo uno como lo otro, ¿no? Pero una cosa sí hay que constatar, que a menudo se tiene la experiencia de encontrarse uno a seres humanos que ya no tienen órgano alguno para 'comprender' el arte. Piensan que el arte se tendría que entender con el entendimiento, por medio de los conceptos de la lógica formal, o de las fuerzas que ellos llaman de racionalización -sí, sí- de los diversos campos de la vida. Entonces, lo que eso indica es que la formación de los seres humanos no les lleva al libre desarrollo de su personalidad, que nos les ha proporcionado órgano alguno con el que aún pudieran vivir el arte. Así que la cosa no está en el pensamiento materialista de los artistas, porque si éstos se encuentran a gusto en la idea materialista de la ciencia, tampoco es incondicionalmente. De todas formas, a medida que la ciencia se hace interdisciplinaria, esas discusiones entran también en el arte. Y eso es muy correcto. No, la cosa está en la educación materialista de los seres humanos, que ya no tiene con el arte ni la relación más elemental. O digamos, sencillamente, ni la más natural".

Joseph Beuys en Cada hombre, un artista. A. Machado libros. La balsa de Medusa. 2005.



Performance "Cómo explicar imágenes a una liebre muerta":



 

De "Filz TV"

sábado, 29 de diciembre de 2012

Mi pequeño espacio dialógico



...o el lugar de la visibilidad. Desde hace tiempo me impliqué en esto de las redes sociales probando varios sistemas, no todos, donde poder probar la sociabilidad en red más allá de los primeros pasos a través de chats o irc allá por los noventa y tantos dejando atrás módem y máquinas inexplicablemente eficientes, lo cual me sugiere la capacidad de adaptación del ser humano dentro del medio en el que actúa. Supongo que finalmente uno termina decantándose por un espacio y abandonando otros, en mi caso, por escuetos, por entorno, por edad o interés. Lo que es genérico es el tipo de espacio que uno puede crear. No se trata de nada ‘media’ o formal sino del espacio espiritual que uno construye sea mediante imágenes, palabras, música o todos juntos. Hablamos de un espacio o lugar existencial.  Desde la supuesta libertad, estas redes parecen presentar lugares donde la comunicación de libre expresión es el aspecto que todo usuario parece esperar. Uno se deja 'ver' o se presta a la visibilidad aparente de lo que desea que se vea, que aunque lo exprese matizado no deja de ser similar a lo mismo que sucede en la presencia habitual ordinaria. Uno se acerca a 'su espacio', que realmente es su ser o lo que se permite ser, y define parcelas de su expresión, modos de ser, intuición, moral, mitología, etc. Podría decirse un ser humano casi completo, obviando la parte biológica. Nos estamos creando como seres-mente, criaturas supercerebrales que abandonan continuamente habilidades cada vez más en desuso. Como decía el ser que se construye en estos espacios adquiere su carácter esencial precisamente ante lo ajeno. Uno se funde en la red con el resto de usuarios que se configuran como un ente abstracto para el que se piensa, se construye y se escribe. Entidad que ya posee vida propia, que mantiene actividad por sí misma y por tanto configura un mundo en sí. Uno sabe mayormente qué esperar de otro ser humano, lo novedoso es enfrentarse/avenirse a este tipo de entidades. Nos acostumbramos a generar un espacio neutro, uno más entre otros, ni más ni menos importante; a pensar para nosotros pero referir para esta entidad abstracta de la que desconocemos su reacción y su comprensión. No se emite de sujeto a sujeto. Si el lenguaje ya espera un sentido que descubrir, la comunicación web mantiene aún otro grado más alejado respecto al emisor o sujeto real, al pasar previamente por el filtro configurador del ente-web hasta conseguir llegar al receptor.
Aunque renuncio a una visión paralela de esta representación del ser respecto a la representación del ser ordinario, lo cierto es que lo social cotidiano permite la presentación, el exponerse al otro y aunque queramos ofertarlo mediante analogías de sociedad y relaciones interpersonales,  creo que ésta es la diferencia primordial en el espacio-web donde uno no se presenta ni se expone, simplemente se ‘propone’ para que el ente abstracto lo fusione con el resto en una especie de unidad telemática. El pensamiento-sujeto se relaciona con otros pensamientos-sujetos. Se comparten intuiciones, se aprenden los nuevos juegos, las nuevas gramáticas. Los individuos quizás lleguen después. Esta es la grandeza pero también la decadencia.
Así cuando el espacio es público, lo es desde donde el que escribe lo hace con y desde la mente de lo Otro, del que recibirá lo escrito. Se espera influir y también ser influido. Otro rasgo a tener en cuenta es que está permitido en cierto modo flexionar el tiempo, romper parte de la lógica, paralizar el discurrir. Se detiene el tiempo biográfico de la actividad propia del ser edificado. Mi espacio dialógico, por su carácter comunicativo, mantiene su propio estatuto sobre el tiempo.

El ser se construye, el espacio crece y también crece la persona-web ajena incluso al ser del que escribe. Uno nunca da ni expresa su totalidad. El espacio se configura como un ente con vida propia, que ejerce su actividad desde su pasividad. No es ‘todo’ pero se propone como tal y se recibe como tal. También debemos comprender la limitación que nos viene impuesta. No se dispone de libertad tal como la deseamos sino como supuestamente elegimos que debe ser bajo la sombra de un respeto a unos patrones que no son necesariamente los del grupo. El sistema elige la normatividad sobre la que construir ese ser-web mientras éste se mantiene sedado y bajo la presión de no poder ser más expansivo que lo que le es permitido por el sistema (posibilidades de presentación del espacio, software, hardware, banda ancha, etc). Éste no es finalmente lo que desea sino, hasta lo que por el momento, se le permite llegar a ser mientras la tecnología no permita nuevas posibilidades de ser.
Expuesto este caso uno elige en su limitación su mostrarse o hacerse visible, como decía, su proponerse. El sujeto real  puede no contemplar esta visión web-existencial, incluso restar importancia vital a este mundo-web. Qué se desea expresar, cómo se desea crecer, qué pseudovida practicar. La visibilidad política; religiosa; artística; ética. También la imaginación y los lugares utópicos o mitológicos del ser. Expresión de una libertad artificial pero también de una ‘vida’. Aunque visibilidad al fin y al cabo. Una biografía parecer ser una bio-web, un discurrir artificial y paralizado donde de un vistazo se contempla una vida o un mundo ya unificado con el mundo de la entidad configuradora, como una perspectiva o parcialidad de esa totalidad-web a la que el ser-web queda sometido.  Una parcialidad observada y analizada por el resto de pensamientos-sujeto también con sus propios espacios. Por eso el criterio de tu propuesta vital debe ser vitalmente importante, selectivo y ético, donde sólo quepa lo que en las posibilidades de ser, y bajo las limitaciones descritas, se desee ser visible. El ser-web puede ser construido desde parámetros artísticos, lo cual supone crear una vida de arte, en el arte, como arte. Un ser con predominio de calidad; ética y estética se funden; lo utópico y lo cotidiano son complementarios. Según avanzamos se está construyendo esta especie de antropología-web desde donde se autoanaliza internamente, entorno observador y reflexivo de sí mismo, también cuestionado y cuestionable desde la ‘tradicional’ mirada del Hombre que continúa su labor filosófica de tensión-comprensión, de intentar leer el ‘mapa’ como las palabras de este texto mismo.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

En busca de la autoeducación estética. (II)



Si lo que es radicalmente humano al final trata del 'sentido'y de lo simbólico frente (o paralelamente mejor dicho) a lo que nos exponen las ciencias sobre el Hombre, indagar en esta clase de alma creo que se hace ineludible, ya no tanto para configurar una teoría -por otro lado totalmente necesaria para comprendernos- como para continuar viviendo, para seguir siendo.

La modernidad nos dejó un legado inacabado, testigo recogido por un postmodernismo que creo necesario superar y que mantiene disueltos valores y al propio sujeto cada vez más concéntrico. La cuestión es cómo afrontar esta circunstancia. La protesta lleva siéndolo desde las críticas ideológicas posthegelianas. Sin duda la protesta denota la necesidad de cambio, de transformación. Cuando se produce en libertad es popular, sencilla, cercana, cree resolver complejidades. Pero también implica un desplazamiento, una necesidad de retorno, un desear lo mismo; genera un individuo de algún modo escindido y redundante.
La otra vertiente creo más constructiva recae sobre la posibilidad de contribuir al cambio más allá de la mera crítica (últimamente muy patente). Es abstracta, compleja, no está determinada y posiblemente no es determinable. Conlleva acercarse al abismo de lo nuevo y no suele ser popular. En este sentido es vanguardista porque además requiere constante cambio. Mantiene al individuo en movimiento hacia nuevas maneras de ser construyendo sobre su pasado.
Lo que sugiero con esto es que quizás mucho se reduce a provocar un cambio de perspectivas.

La educación de la sensibilidad es posible. A través del entorno, de un entorno bello, creo que es posible 'calentar' esta sensibilidad enfriada en el ser humano y que me aventuraría a decir que posee de manera innata. No se trata de evadirse ni de dar la espalda a lo cotidiano sino más bien de abrirse a nuevas posibilidades de la realidad. De percibir que las nuevas maneras de ver ya no me son extrañas, en definitiva, de que el otro ya no me es ajeno. De este modo creo que el arte crea comunión entre las personas y las mejora.
Por lo pronto hace más agradable la relación social y la enriquece. Tampoco se trata de revestir de 'utilidad' este arte, sino de abrirse a las nuevas miradas que ofrece, a nuevos estados a los que finalmente me someto dejándome hacer por Él y que terminan por conformar mi educación personal. Si acaso no es el arte lo útil para mí sino que soy yo el útil para el arte: esta nueva manera de ver esta relación me la enseña el propio arte, su propio mundo. La obra que me devuelve nuevas perspectivas mucho más allá de una realidad monotemática y cosificada. Creo que es importante detectar qué es lo estético en lo que nos rodea. La belleza está alrededor, en el texto de la realidad y en el del libro literario o poético; en la música que se deja escuchar al pasar delante de una ventana; pero también en la galería de arte o en la web. Incluso en el acto relacional con otros,  en su momento ético. Hablo del componente estético de ser. Visto así realmente el arte está en ti y en tu apertura, en ti mismo y tus posibilidades de ser. Rodear tu entorno y crear de tu vida una obra expansiva, simbólica, llena de sentido, que sea representación pero también tu verdad. Mantener tu estadio humano y mántener la comunidad al mismo tiempo.